¿Tienes miedo a malcriar?

¿A ti te malcriaron? ¿Tienes miedo a malcriar? Te voy a contar una historia, mi historia.

Estos son mis tíos abuelos, dos personas claves en mi vida por el tiempo que pase con ellos y por todo lo que me enseñaron.

Ellos no tuvieron hijos y como dice el refrán " A quién Dios no da hijos, el diablo da sobrinos", pues ellos tuvieron muchísimos sobrinos. Nos criaron con muchísimo amor, dedicación, juego, presencia, acompañamiento, consejo, escucha activa, nos defendían con uñas y dientes ante las injusticias, no recuerdo un solo castigo por su parte, solo aceptación,muchos besos y abrazos, cariño y hablar bajito cuando las situaciones estaban tensas y había rabietas o explosiones emocionales.

Hoy lo llaman educación respetuosa, disciplina positiva, crianza con apego... Muchos nombres pero en definitiva, la misma esencia, tratar a los niños como personas, con respeto, atendiendo sus necesidades.

Nos malcriaron, SÍ, dentro de sus posibilidades porque eran trabajadores y la economía no estaba para echar cohetes, pero nunca nos faltó de nada con ellos, sobretodo lo más importante, su amor incondicional. Recuerdo las vacaciones en el pueblo, un piso que alquilaban ellos en un pueblo de montaña donde pasamos los mejores veranos: un baño, tres habitaciones y  9 personas compartiendo el espacio.  Risas, confidencias, colchones en el suelo para dormir si venían más primos o amigos a pasar unos días.

Son recuerdos para toda la vida: las tardes jugando a las cartas, los días de piscina, el cocido hirviendo en pleno mes de agosto, la tortilla de patatas que me cocinaba mi tía para merendar; podría estar escribiendo miles de ejemplos y recuerdos que tengo de ellos, todos buenos y mis hermanos y yo somos personas cariñosas, respetuosas, porque es lo que recibimos en la infancia.

Este post es un homenaje a ellos y un ejemplo de que sigáis a vuestro corazón. He tenido mucha suerte de tenerlos en mi vida, hoy soy yo la mamá, la que intenta criar igual que ellos hicieron conmigo, los tengo muy presentes, sobretodo cuando me siento desbordada y pienso lo que harían ellos en esa situación.
Así que no tengáis miedo de malcriar (con límites claros), el resto se supera con amor.

¿Y a ti, te malcriaron?

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